domingo, 19 de mayo de 2019

Asociate a la ferocidad del amo

La sangre acelera y fracasa
contra el dueño de los signos
que pone todos los días
la comida en mi plato. No hay que ser ingrato
mantener firme la soga
asociarse a la ferocidad del amo
defender a todo colmillo la fe
en la política reguladora
de la perrera en constante bancarrota.
Mantener la soga, ni muy-muy ni tan-tan
mantenerla
pasarla a digital.
Dentro mío un perro botonazo vacía
los cartuchos sobre la jauría
que, según el analista, merecería vivir.

(Perro que no ladra-
Colección Maleza,
El Rucu Editor, 2019)

jueves, 21 de febrero de 2019

En su justo pupo

El pasito está desprolijo
tambalea en caos burgués,
un sueño intrauterino se deshace
sosteniendo un nombre como un don.
Están queriendo cortar los lazos,
nos queda la sangre y sus frecuencias,
la voz primero calla,
para escucharse respirar invoca un disco solar.
El motor rompe la tarde
y el aguacero nos une ¿No ves?
Podemos desde el giro inusitado,
atender a los metales que nos comunican,
en lo doméstico y lo pronóstico,
en su justo pupo te veré, en otro calabozo,
del otro lado de la baba,
con la risa de complot
y la boca rebosante.

sábado, 5 de enero de 2019

Río sonando

Y al dormir afuera

de ésta habitación,

al resguardo del ombú,

con un rio sonando

cercano.

El río es justo una frase para quien

se quede, para quien

pase caminando.

Yo voy a dormir por fin

voy a hacer picadillo la esperanza.

Yo voy a corregir el mundo

desde las ruinas de un reloj.

Los dolores serán un día leyenda.

Y podrás estar en concha

y dormir afuera como yo

que me arranqué de una el país

para pertenecerle a la

tierra acostada viendo pasar,

enamorada para siempre, su río.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Mucho clima

Pendiendo, con mucho clima
con las normas intravenosas modo santo.
El color es un lujo que ya no proponemos,
un ñoqui al centro del goce
entanto nos distraemos olfateando
falsas mugres, se infla el globo del deseo
tirante, finitamente sensible a un toke.
Un soplido de tu aliento,
hace al fuego una locomotora farolera,
culona argenta que prende fuera de la ley,
porque nunca basta con
subir publicación y combatir
si no es creando crestas del adiós
para saludar esta tormenta
que la estás viendo llegar,
ya de su recuerdo mojade.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Pinto en los muros blancos de la mentira
la belleza de una brujería disfrazada de normalidad.
Quien usa la violencia ya se cagó en la ropa,
tu mundo no aguanta su falla fundamental,
no dejo de pensarlo mientras me mostrás
los muertos que nos toca enterrar
este fin de año. Ya nadie es espectador
pero algunxs están clavadxs en la función.
A alguien le tocó el naipe negro
alguien corta y reparte de nuevo
alguien abandonará la mesa
buenos días buenas tardes buenas noches.

.

jueves, 2 de agosto de 2018

El acto musical

¿Adónde presentarse cuando se cuela
en el hueso un anochecer con mi nombre?. 
Presentarse en éste mismo instante.
Adonde usted se encuentre, la guerra no tiene fin.
No olvidar.
No olvidarse.
El lugar donde usted está
está perfecto
para presentarse. Porque se lo amasija
desde pequeñura, señor, señora ¿Me va siguiendo?
¿Y a dónde llamar cuando las bombas silban?
¿A dónde silbar
cuando las bombas llaman?
No olvidar la guerra.
Usted ha jurado con un acto musical.
La guerra desató porque juró
usted juró porque la guerra.
No olvidarse. No olvidar.
Presentarse acá mismo, infame, sin funda,
lista para sonar.
¿Adónde ponerse atrevida ante las burlas?
¿Adónde contra la autoridad? 
El adversario va ganando
yo le debo mis granadas desnudas
Le debo todas las ventanas abiertas.
La guerra exige, la guerra está servida para aturdir
plántesele deseo en creciente 
plántesele anomalía, plántesele hirviendo sin manija
lo que usted quiera
pero se me le planta alta risa
sin careta afinador indicando el orden del sistema
porque la estructura dice las mismas dos o tres cosas, usted
se  presenta de calabozo detonado
cada neutrino que vibra, de un átomo
a otro una nota gira la llave, palabra que la célula
y sus hermanas saludan de mano en mano
una frecuencia contagia mi guerra es una astucia
de armonías imparables
canción sin gobierno, sin interés financiero
el sujeto humano elije el fierro, elije el color,
elije borroneo
no olvidar/no olvidarse
presente en éste encuentro, para la guerra.
Porque juré yo también y me  quité las vendas
por eso entono fraterno carro la recibí porque la di.
No olvidarse
no olvidar mundos posibles esperando ser dichos
el juramento musical ni la guerra y sus servicios
puede quitártelo ni Dios mismo
arrancarte éste momento de pie.
Este es tu gran pan y lo sabemos en comunidad:
Estación es ilusión ¿A dónde mirar?
¿A dónde apuntar éstas tonalidades que me nacen?
¡Emitamos, emitamos, emitamos!
Que la guerra ha sido dicha
y la palabra nueva
tensa la cuerda en un acto sin editar,
hacia el mundo sorpresivo.

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Nicolás Silva

sábado, 21 de julio de 2018

El límite de un pollo


¿Está difícil de agarrar ese tomate?
Recordá que es una fruta.
Basta,
éste es el límite de un pollo,
quema, tuve que sacar la mano
y el perro, sin embargo
toma su lona, la almohada, el telescopio
y se va para el lado del fuego.
El narrador, en ésta vuelta
se me muestra despejado y estrellado.
Levanto mi copa a su suerte.
Sé que le gustaría.


Nicolás Silva

viernes, 13 de julio de 2018

De niños viejos


Almas en constante gatillo,
nos fumaremos un desprolijo
peletero de niños viejos de coser.
Vernos (vemos) atardecer durante la infancia
esperando el regreso de papá del bar.
Nunca un guiso hirvió lo suficiente,
simplemente enculó para el lado
del castillo gringo
y todos pusimos el lomo
ahí.


Nicolás Silva


miércoles, 28 de febrero de 2018

Todo un mar de brazadas

Allí donde el corazón se detiene
para la foto.
La conversación diminuta
con el corazón del planeta.
Los bolsillos agujereados, pero mis pies
me han traído acá
y me llevarán.


Nicolás Silva

viernes, 24 de noviembre de 2017

Callada en la piel de loto


La colmena tiene también esto.
Es un espacio para el reláx,
un fluir de moscas sobre tus restos
mientras pensás en likes y prensa botona.
Hay una brisa con la voz más fina
sentada a tu lado y te tiene una paciencia,
mientras en el anochecer
anotás los granos podridos que se te huelen
y cada mañana te encontrás con tu piel
levantás el cuerpo que se te confió
y con mano desobediente
te escribís éste cielo en un pecho anclado
mientras los cerdos de la tierra redondean plan.
Se ama contra el sistema, donde
nada flota fuera de la madre, ni nada
se resuelve, hijo. En una de esas,
aguna sonrisa queda, sin dejar ondas,
en el agua donde tal vez
alguna vez ocurrió.

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Nicolás Silva